Inicio

VILLA DE LODOSA

Situada  en la Comunidad Foral de Navarra, en la comarca de la Ribera Alta, a 74 Km. de Pamplona, 34 de Logroño y 61 de Tudela (capital de la Ribera). Se encuentra entre una pared rocosa y el río Ebro. Alberga unos 4.800 habitantes y tiene un clima mediterráneo-continental.
La agricultura es una de las principales actividades económicas, dedicada casi en su totalidad a los cultivos de regadío, gracias a la fertilidad de las tierras regadas por el río Ebro. El espárrago y el pimiento del Piquillo, con sus denominaciones de origen, son sus productos estrella. La actividad industrial relacionada con el sector agrícola, el sector servicios, el comercio, la hostelería, junto a unas buenas fiestas, hacen que Lodosa tenga muy buena fama y cuente con numerosos visitantes tanto de dentro como de fuera de Navarra.


Entre sus fiestas y tradiciones destacan las fiestas patronales (30 de Julio al 4 de Agosto) en honor de San Emeterio y San Celedonio, con su Feria de Novilladas Picadas y sus encierros, la Romería de San Gregorio, en las choperas del río, y el día de San Blas, donde se mantiene la costumbre de bendecir a los animales. Dejo para el final las fiestas “chiquitas”, que son el tercer fin de semana de Septiembre, en honor de Nuestra Patrona la Virgen de las Angustias, que coincide con la exaltación y degustación del famoso Pimiento del Piquillo y que su mayor atractivo es el “Toro con Soga”. Este festejo taurino congrega a miles de personas procedentes de toda Navarra  y de todas las provincias limítrofes.


HISTORIA DEL TORO CON SOGA DE LODOSA

El origen del toro con soga es muy difícil de precisar. En la Ribera del Ebro su existencia puede probarse documentalmente desde la aplicación del artículo 293 del Fuero de Sobrarbe, otorgado a Tudela por Alfonso el Batallador en el siglo XII (1104-1134) y posiblemente la costumbre era ya vieja para entonces. El artículo 293 establece ciertas normas para “correr los toros con soga” a fin de que estos no produzcan daño.


En Lodosa, el documento oficial por el cual el Gobernador Civil de Navarra autoriza al Alcalde de Lodosa, bajo su responsabilidad, a correr un toro ensogado por las calles, data del 13 de septiembre de 1881. Con la fundación de la Cofradía de la Virgen de las Angustias el 19 de septiembre de 1854, el Cabildo y Arzobispado redactaron los capítulos de la nueva cofradía. Todos los vecinos estaban incluidos y acordaron celebrar el tercer domingo de septiembre unas fiestas en su honor, en las que, después de la procesión de la Patrona y de la Misa Mayor, para festejo y alegría de la “mocina”, se correrá un toro bravo sujeto con una soga, para que libremente recorra las calles que desease de la localidad. Luego tendrá posteriores salidas los demás días de fiestas, así como los domingos y festivos hasta el día de Nuestra Señora del Pilar, cuando sería sacrificado.


Desde entonces y hasta la actualidad, el festejo sólo se ha interrumpido dos veces. La primera fue durante la Guerra Civil, al final de la guerra en 1940, el alcalde de Lodosa, D. Agustín Arnedillo, sacó un toro con soga que lógicamente gustó y con el que abría nuevamente la puerta de la historia. La segunda fue en 1968 por la cogida y más tarde muerte de la señora Dª Angustias Irisarri. El alcalde D. Antonio Baztán suspendió el toro con soga, igual que el año anterior había suspendido el encierro por la cogida y muerte del joven (31 años), Lorenzo Martínez Ezquerro “Chapiro”, el 2 de septiembre de 1967. Las fiestas de 1969 sin encierro ni toro con soga eran pobres, sólo había capeas de vaquillas en la plaza y el alcalde, para que no le acusaran de antitaurino, adquirió la plaza de toros, que era particular, y la hizo municipal al comprarla para el pueblo. Después de muchas manifestaciones y sentadas de jóvenes, se repuso el encierro pero cambiando el recorrido.

Tuvieron que pasar ocho años para que, en Septiembre de 1976, el alcalde D. José Dewisme sacara un bando en el que se hacía saber: “Que en las próximas Fiestas que celebramos en honor de Ntra. Sra. De las Angustias, se correrá el tradicional TORO CON SOGA”, siguiendo la historia hasta nuestros días.